Con cierta puntualidad dio comienzo el primer festejo del Certamen «La Oportunidad», en el coso de Vistalegre (M). Apróximadamente 1/4 de entrada en los tendidos. Reses de  López Gibaja. 

  • 1º: herrado con el nº47, ofreció un más que notable juego (palmas en el arrastre). La falta de fuerzas del animal deslució el inicio de faena de Álvaro Burdiel, que completó una actuación variada. Acelerado por momentos, dejó muletazos sueltos. La espada le privó de un posible trofeo. Vuelta al ruedo
  • 2º: herrado con el nº 11, de mejor presencia (más cuajado) que su hermano anterior. Inicio Miguel Ángel la faena desde tablas, sacándose al animal a los medios. Comportamiento incierto el de este, con una embestida irregular, a pesar de la nobleza. Actuación seria e inteligente del joven novillero, que sufrió un feo percance en el final de faena (tras exponer de rodillas). Falló varias veces con el descabello, enfriando al público allí presente. Saludos
  • 3º: herrado con el nº12, ofreció un escaso juego, debido a la falta de regularidad y trasmisión en sus embestidas. Borja Collado, de la Escuela de Valencia, se mostró con ganas y disposición, a pesar de no tener opciones de lucimiento. Por encima del animal. Alargó demasiado la faena, acortando la distancia, y por lo tanto, pisando terrenos complicados. Saludos
  • 4º: herrado con el nº54, se comportó con cierto genio en los primeros tercios (pudimos disfrutar de una competitiva sucesión de quites, entre los jóvenes Marcos del Rincón y Manuel Perera). Completa actuación del joven de la Escuela Taurina «José Cubero Yiyo», que ejecutó grandes y templados (con profundidad) muletazos, por ambas manos, ante un animal complicado y de variado juego. Sufrió una fea cogida, de la cual se sobreepuso, y continuo con valentía y disposición. Falló con la espada. A pesar de ello, vuelta al ruedo. 
  • 5º: herrado con el nº37. Manuel Perera comenzó su actuación de rodillas, a porta gayola. De verdad, firme y dando el pecho al animal. Soberbio con el capote, y valiente el inicio de faena en los medios. El de «López Gibaja», de más a menos, permitió que el joven novillero de la Escuela de Badajoz, pudiera entregarse y lidiar al mismo, de principio a fin. Al natural, sintiéndose. Templado, al son de la música y los «olés» del público. Susto sin consecuencias graves, tras exponer notablemente en la parte final de su actuación. A pesar de fallar con la espada (como el resto de sus compañeros y rivales), Manuel consiguió cortar una oreja merecida (tras una fuerte y mayoritaria petición), que recompensa el esfuerzo y entrega del mismo. 
  • 6º: herrado con el nº6, uno de los animales con más presencia de la tarde. Serio, teniendo en cuenta la edad del mismo. A pesar de ello, se comportó con escasa trasmisión y falta de calidad en sus embestidas. Rafael León lo intentó, sin éxito, debido a las nulas opciones de lucimiento de la res. Silencio. 
  • Crónica vía; #DavidBustos.
  • Fotografías vía: #AlbertoÁvila. 

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